Sergio se queda quieto tras el llamado de Raúl. Sabe que su obligación como director es ser atento con todos los clientes sean quienes sean. Así que fuerza una sonrisa y dice:
--¿Tienen alguna queja los señores? ¿no está a su gusto su suite? De ser así yo como director general haré lo que sea para solventarlo.
Raúl está más relajado:
--no, no. Lo que te quiero contar es personal.
Sin ocultar que está molesto, Sergio dice:
–!pues de cosas personales yo sólo hablo con mis amigos, así que…
Sergio se iba a retirar pero Raúl le agarra del brazo. Sergio lo mira amenazante y le dice con rencor:
–!suéltame o te parto la cara!
Raúl lo suelta mientras le dice:
--tú y yo tenemos mucho de qué hablar por tu cara veo que sigues amando a Yuri.
Sergio lo mira amenazante, levanta la mano:
–!no la menciones, déjame en paz!
--pues tengo que hablar de eso, yo no sabia que estabas aquí pero sí elegí esta ciudad para mi luna de miel fue con la esperanza de encontrarte porque no puedo comenzar una nueva vida con mi esposa cuando tengo una deuda contigo.
–!yo no tengo nada que hablar contigo! –Sergio con mucho odio.
--te lo digo delante de mi esposa –dice señalando a una joven que se mantiene en un segundo plano– que no me dejará mentir.
–!vete al diablo, no me interesa nada de lo que me puedas decir!
Sergio se da la vuelta pero Raúl dice:
–¿ni siquiera que nunca tuve nada con Yuri? ¿Qué no consumamos nuestro matrimonio? ¿Qué en realidad ese matrimonio nunca existió?
Sergio se gira y mira al que considera rival con el rostro desencajado:
–¿!de que va todo esto? ¿Qué nuevo juego es este?!
--entiendo tu resentimiento pero de veras es importante lo que te tengo que decir, ¿Por qué no vamos a la cafetería?
–!yo no tengo que ir a ningún otro sitio, si tienes algo importante que decir dilo!
--que el odio no te ciegue, es cierto que nunca me acosté con Yuri. Es que tal vez un par de veces estuvimos solo y en la calle y no por nada romántico.
Sergio lo mira con tristeza y dice:
–¿y por qué debería creerte ahora?
--porque es la verdad y por algo me casé como hombre soltero. Tengo mi acta de matrimonio en la habitación donde pone soltero. No divorciado. Yuri pidió de inmediato la nulidad de la boda civil y yo di largas pero ese matrimonio nunca fue válido. Faltaba mi firma para hacer oficial la nulidad pero ni Yuri ni yo nos casamos nunca.
Sergio no da crédito a lo que oye y con ironía dice:
–¿y que hiciste con tu hijo?
--Yo lo quería reconocer pero Yuri no me dejó.
--eso no puede ser, la ley te amparaba.
–no porque Yuri ya había puesto la demanda de nulidad desde el principio. Nunca vivimos juntos y Yuri me demandó enseguida para que no tuviera ningún derecho sobre su hijo.
–bueno, la verdad no es asunto mío.
Raúl se lleva las manos a la cabeza. Se desespera;
–¿es que no entiendes lo que te quiero decir?!el hijo de Yuri es tuyo?
Lleno de rabia, Sergio dice:
–!tal vez el hijo de Yuri no sea tuyo pero mio? Yo siempre me cuidé.
--Pues no lo hiciste muy bien. Hay pruebas de paternidad y no las solicité, yo las pidió Yuri porque yo amenacé con sacarle a su hijo, yo no quería hacerme esa prueba yo sabía que no era el padre. Ella solicité esas pruebas para demostrar que nunca tuvo nada conmigo.
--no sé porque haces todo esto pero yo estaba en tu casa cuando le dijiste a todo el mundo que tu esposa te iba a dar un hijo y Yuri no lo negó.
--porque estaba lleno del coraje, no me decepciones. Yo creí que de veras amaba a Yuri y por eso el cargo de conciencia no me dejaba vivir!
–!yo amo a Yuri y tú u ella me hundiste! –dice con rabia.
--Yuri no dijo nada porque fue tras de ti pero me abofeteó delante de todos los invitados incluidos Marta. Yuri volvió después de hablar contigo y dijo delante de todo el mundo que yo no era su esposo, que el hijo no era mío sino del hombre que ama. Me insultó de la peor manera. Puedes preguntar en el servicio del hotel. Dudo que no recuerden el escándalo que me hizo.
Ella estaba furiosa conmigo
Sergio mira atrás, no quiere que el recuerdo de la triste mirada de Yuri lo haga dudar. Raúl sigue hablando:
--Marta te lo podría confirmar.
–¿Marta?
--sí, ella ¿sigues con ella?
--No, pero eso no es cosa tuya.
–!me alegro porque ella siempre te mintió, nunca se quiso suicidar, todo eso del intento de suicidio fue algo planificado para lastimarte y es que ni siquiera el hijo que perdió era tuyo. Confiaste en la mujer equivocada. Marta estaba en sus primeras semanas de embarazo. Y seguro que con ella también te cuidabas.
Sergio no da crédito a lo que oye:
–!eso no es cierto!¿Por qué me estás diciendo estás cosas?
–¿Por qué te iba a mentir? Marta y yo éramos amantes. Cuando iba al psiquiatra en realidad iba a coger conmigo. De hecho en el cumpleaños de Yuri cogimos mientras tú la buscabas.. Ella sabía que el hijo de Yuri era tuyo. Lo sabe desde el principio. Es ella y no Yuri quien se burló de ti.
Muy impactado por las palabras de Raúl y ciego de ira, Sergio tumba a Raúl de un puñetazo. La esposa de Raúl se angustia y ayuda a su marido. Con desesperación dice a Sergio:
--así no va a solucionar nada.
Sergio quiero vengarse:
–!pelea, pelea como un hombre, maldito!
La esposa de Raúl ayuda a su marido a levantarse y se pone en medio para que no se peleen. Sergio está como loco.
--¿Que clase de hombre se escuda en su esposa para no pelearse?
--Sergio –dice Raúl tranquilo– entiendo que estás molesto pero ponte en mi lugar. Yo estaba obsesionado con Yuri, la quería para mi y tú nunca dejabas a tu esposa, estaba seguro que Yuri se iba a enamorar de mi. Es lógico que me enfadara al descubrir que te acostabas con ella, yo la sentía mi esposa. Estaba en mi derecho.
Sergio lo mira roto de dolor:
–¿!derecho?!me separaste de la mujer que amo, de mi hijo!
--que bueno que ahora sí crees que Yuri tuvo un hijo tuyo.
--No sé que creer, lo único que sé es que me arruinaste la vida --dice Sergio con amargura.
--lo sé pero Yuri no ha estado con nadie más , de hecho en estos años se ha consagrado a su hija, a Esperanza.
El rostro de Sergio se llena de ternura:
--Esperanza, Esperanza --susurra.
Sus ojos se le llenan de lágrimas:
–¿de veras será mi hija? –se pregunta.
--Aún puedes recuperar el tiempo perdido –Raúl.
Sergio se lleva las manos a la cabeza, recuerda cómo hirió a Yuri cuando ella le suplicaba a de rodillas y luego en el momento que ella lo vio con Marta. Se hunde.
--Aunque Yuri esté sola no me va a perdonar, le hice mucho daño. No es posible que me siga amando.
--Yo ya no puedo hacer más por ti, solo pedirte perdón y darte un consejo, si aún amas a Yuri ve a por ella. Yuri es de la que sólo aman una vez. Estoy seguro que te ha esperado todos estos años y que te perdonar feliz.
Sergio se queda muy impactado, recordando los mejores momentos con Yuri y los peores. Raúl le pide otra vez perdón y le extiende su mano en señal de amistad. Sergio rechaza tanto la mano como la amistad de Raúl, lo insulta y se va. Atormentado como aquel día en el que supe que Yuri estaba embarazada Sergio se mete en su coche y empieza a golpear el volante con rabia.
–!era mi hija a lo mejor era mi hija y yo la negué, lo negué!
Llora sangre pensando en Yuri:
–!no me va a perdonar, yo sé que no me va a perdonar!
Muy angustiado, el guapo hombre pone en marcha el coche.
Al rato, Marta se sorprende al recibir la visita de su exmarido. Lo trata con mucho desprecio.
–!tú que quieres?¿Qué haces aquí? Te dije que no te quería volver a ver. Me das asco.
Lleno de odio, Sergio le pregunta:
–¿!quiero saber si eres una mentirosa, si me separaste de la mujer que amaba por gusto, si es verdad que el hijo que perdiste no era mío, que nunca te quisiste suicidar, que eras la amante de Raúl y que a ti te constaba que el hijo que esperaba Yuri sí era mío?!
Marta se ríe del profundo dolor que ve en los ojos de su ex marido y dice con mucho desprecio y con ganas de lastimarlo:
–¿!Aún sigues con eso!? !ridículo! esa estúpida ya se habrá casado con otro pero sí nunca esperé un hijo tuyo, te engañé. Cada noche me acostaba con uno o varios hombres diferentes. Tú para la cama no sirves. La tienes como una avenallita y ni usarla sabes. Me casé contigo porque eres un adorno bonito pero para la cama me tenía que acostar con muchos otros porque eres el peor amante que he tenido. Claro que me burlé de ti, me acosté con Raúl por meses y hasta con el hermano de tu Yurita. Imanol se acostaba conmigo desde el primer día que me llevó a su casa mientras le daba lecciones a su hermana y por supuesto que esa estúpida te iba a dar un hijo, yo te separé de ella porque me dio la gana y han pasado muchos años, lo que yo destruí no se va a poder arreglar. Y te lo mereces por bobo. Nunca conocí a un hombre tan bobo como tú. Debiste creer en el gran amor de tu vida y no a mí. So bobo.
Y ella ríe enloquecida.
Sergio se va corriendo para controlar las ganas de matarla, le atormenta haber caído en su juego, la loca risa de su ex esposa que se oye a lo lejos lo llena de rabia. Mientras Marta recibe notificación del juez: ya ha salido su divorcio, ha perdido la custodia de su hijo y además tiene que abandonar la casa en la que vive.
–!maldita sea!
Sólo le queda algo, es su anillo de compromiso que aún luce en el dedo. Sonríe con maldad.
Imanol por su lado es un hombre vacío pero disfruta llenando su vida con mucho sexo. Prostitutas y mujeres que encuentra en la calle. Quiere tener sexo y acostarse con una mujer diferente cada día. No quiere ni saber sus nombres. No les ofrece nada. Desprecio y sexo y a muchas ese hombre tan guapo y tan agresivo les excita y se ofrecen a él gratis. Imanol disfruta de esa nueva etapa de su vida.
Alberto se sorprende al ver llegar a Sergio llorando. Roto de dolor, Sergio lo abraza y dice:
–!todos me mentían, todos menos Yuri. Hoy me entero que soy un imbécil..Yuri es la única que me dijo la verdad y yo la dejé, la dejé y la desprecié y tildé de ramera.
-¿de qué hablas?
--Alberto, tengo una hija, soy el padre de la hija de Yuri, hasta Marta lo sabía. Yo era el único bobo que no se enteraba de nada.
Sergio no deja de llorar. Está roto.
–¿estás seguro? Tú siempre…
Sergio lo interrumpe:
--siempre fui un imbécil, dejé a Yuri por nada.
–¿y de ella? ¿Qué sabes de Yuri?¿se casó?
Sergio siente que el corazón se le va a salir por la garganta.
--No, está sola.
--- ¿Y entonces? qué vas a hacer?
Sergio sonríe y con cara de enamorado pide papel a su amigo y le dice:
--le voy a escribir una carta, le voy a decir que la amo y que quiero regresar.
Los dos amigos se sonríen. Alberto le da el papel y un bolígrafo. Sergio empieza a pensar en las palabras qué va a usar para llegar al corazón de esa mujer.
Mientras, Marta se encuentra en un avión camino de Colombia.
--ya que no tengo nada sólo me queda fastidiar a esa estúpida. Seguro que Sergio irá a buscarla. Una vez juré que sólo muerta los dejaría en paz y mientras yo viva estos no van a ser felices.
El destino de Marta es otro ya que poco después de despegar el avión se estrella y explota. No hay supervivientes.














No hay comentarios:
Publicar un comentario