Yuri ha quedado con Raúl en un parque cercano a su tienda. Es algo que tiene que hacer. Le debe una disculpa y además tiene que anular su matrimonio civil. Ella está muy nerviosa porque no sabe qué actitud va a tomar él. Raúl la ve y siente rabia. Desea secuestrarla y hacerla suya a la fuerza. Resopla y con su mejor sonrisa llega y le da un beso muy cerca del labio y habla como si no pasara nada. Cómo si todo estuviera bien. Y Yuri que primero que nada se quería disculpar por toda esa boda que no paró a tiempo y decirle que ella se haría cargo de la deuda se queda en shock porque él habla y habla como sino pasará nada y al final ni ella misma sabe que dice. Él habla de todo y de nada.
–!te quieres callar, por favor--suplica ella –es importante lo que te tengo que decir!
--Ya me callo, no te lo tomes así. Yo sólo…
Yuri no lo deja seguir y dice:
--Necesito que vayamos ya al Registro Civil y cancelar esa falsa de matrimonio, he vuelto con Sergio.
Raúl mira a Yuri con mucha rabia:
–!no me puedes hacer esto, ese desgraciado te humilló, te ha convertido en su amante y yo te ayudé y no me puedes pagar de esta manera. No seas ingrata!
--claro que puedo. Pagaré todo lo de esa estúpida falsa boda pero tú y yo no somos ni amigos. No me puedes decir que te tome de sorpresa. Sabías que me casaba para hacerlo enojar. Ya lo hice y me di cuenta que no hacía falta llegar tan lejos. Es una firma que de hecho sin ser muy consciente que ya me estaba casando pero ya lo dijo el sacerdote. Se anula y punto. Lo debes entender.
Desesperado y furioso, Raúl dice:
–¿entender qué?¿Qué te metes en la cama de un hombre casado cómo una vulgar prostituta?
Yuri tiene ganas de golpearlo pero tampoco quiere una guerra con él:
--Yo amo a Sergio y él me ama a mi, el resto es problema de los dos.
Raúl sabe que ama a Sergio por encima de ella y trata de buscar la manera de volver a llenarla de rencor:
–¿y qué pasa con su hijo? ¿vas a destruir una familia por un capricho?
--No es un capricho, pero no voy a destruir nada. Marta perdió a su bebé
–¿y vas a permitir que Sergio abandone a su esposa en estos momentos? No pensé que fueras tan mala. Esto es mucho peor que separar una familia. Qué mala persona eres. --Raúl, por favor, si ellos no se quieren no tiene sentido que sigan juntos.
--pero es que debes entender que no está bien.
–ese es mi problema. Te pido que pongas las cosas fáciles. Es sólo un trámite y lo quiero solucionar pronto. Quiero ser legalmente una mujer libre y no quiero que en ninguna circunstancia se pueda pensar que soy tu esposa.
–Sergio te va a fallar, ¿porque no esperas que él deje a su mujer? mientras, podemos fingir que seguimos casados, así cuando te lastime será menos doloroso para ti porque nadie lo sabrá. Al menos tu orgullo quedará intacto.
--No no me gusta mentir y ya he mentido mucho. Te quería avisar antes de hablar con un abogado. Perdón por las molestias.
Y cómo Raúl quería seguir insistiendo ella se va sin despedirse.
Muerto de la rabia el joven dice para sí:
--no voy a dejar que me dejes, no. Aunque sea a la fuerza por ese matrimonio civil estarás atada a mí.
En poco tiempo estoy seguro que se te habrá olvidado la tontería y te habrás enamorado de mi.
En el hospital. Marta está tumbada en la cama. Sergio a su lado muy preocupado.
--Gracias que me salvaste la vida.
--Por suerte llegué a tiempo. No me puedo creer que hayas hecho una cosa así.
Marta finge un gran dolor:
--es que para ti todo es muy fácil, se ha muerto mi hijo y te pierdo a ti que eres el gran amor de mi vida.
Sergio con culpa:
--tú sabes que nuestro matrimonio iba mal.
Marta llora con un falso dolor que conmueve a Sergio:
--sí pero es que tan de repente, todo el mismo día. Ay, si hubieras esperado a que se me pasara un poco la pena, a que me acostumbrara a vivir sin nuestro hijo.
--tal vez tengas razón pero es que.
Marta llora escandalosamente:
--es que me quiero morir, ahora no puede pensar en un divorcio cuando estoy pasando por una depresión tan terrible. ¿Qué voy a hacer yo sola? Sola con la pena de mi hijito muerto ¿es que tanto te cuesta hacer un esfuerzo? No me dejes, no me abandones, si tú me dejas me quiero morir. Te juro que si te vas de mi lado voy a intentar suicidarme una y otra vez hasta que por fin me reúna con nuestro hijo.
Y ella llora muy escandalosamente.
Sergio la acaricia lleno de culpa y con remordimientos:
--no hables así, eres joven. Tienes toda una vida por delante.
–!no, sin nuestro hijo no quiero vivir. Dime que tú no me vas a dejar, júrame que nos vamos a dar una nueva oportunidad. Vamos a España.
--No, Marta, yo no quiero volver a España, me quedo aquí
De una forma muy falsa aunque Sergio no se da cuenta, Marta llora cada vez más fuerte:
–!no me dejes, no me dejes, deja que me quede a tu lado. Prométeme que no me vas a dejar, que me vas a dar una oportunidad.
Sergio no se lo quiere prometer y ella finge un ataque de nervios.
–!tranquila, Marta, ahora voy a avisar al médico!
Marta lo agarra del brazo con fuerza y dice:
–!no, no te vayas. No me dejes sola. Ahora lo único que necesito es que tú me quieras, que me des una oportunidad. Por favor, deja que lo intentemos, por un tiempo, hasta que yo me sienta mejor, luego si quieres nos divorciamos pero no me dejes, no me dejes ahora cuando tu abandono es mi muerte!
Sergio no puede con la culpa y con los ojos llenos de lágrimas dice:
--está bien. No te voy a dejar, no te voy a dejar.
Marta se abraza a él y con una desesperación fingida dice:
--gracias, gracias por todo. Vamos a ser muy felices, ya lo verás.
Sergio acaricia la cabeza de su mujer con desesperación. Llora con angustia pensando en Yuri. Ella no hace más que ponerle mensajes diciendo que lo espera en su tienda. Que lo quiere ver. Con mucho dolor le escribe:
–ahora no puedo. Vete a nuestra casita. En la montaña. Confía en mí. Nos vemos mañana.
Y Sergio tiene un gran dolor en su corazón por esa nueva prueba que va a pasar su relación con Yuri cuando se nuevo eran tan felices.
Al día siguiente, Sergio ha pasado la noche al lado de Marta. Despierta con un gran dolor de espalda. Al ver que ella sigue durmiendo se dispone a salir y justo en la puerta, Marta lo llama.
--No, me dejes –suplica ella.
--Mi amor, tengo que ir a casa a cambiarme y ducharme, luego vuelvo.
Marta pone cara de buena y dice:
--pero júrame que vas a volver, que no me vas a dejar. Mira que sin ti sólo me quiero morir.
Sergio, desde la puerta, le dice con amargura:
--ya te he dicho que sí, ahora vuelvo.
Cuando ya casi sale, Marta lo llama.
–¿no me das un beso?
Él le da un frío beso en la mejilla pero al tenerlo tan cerca Marta lo besa con pasión y se muestra enamorada. Sergio se siente incómodo pero no dice nada. Cuando se va Marta sonríe con rabia y maldad.
–!maldito sea, si alguien se burla de alguien esa soy yo de ti, imbécil, a ti te faltan pantalones para burlarte de mi. Este matrimonio se acabó, claro que sí. A mi no me interesa seguir al lado de un don nadie tan patético como tú pero seré yo quien te deje y lo haré cuando sepa que la zorra esa no va a volver contigo, cuando esté segura que vas a ser un desgraciado toda tu perra vida. Entonces sí me iré de tu lado y no me volverás a ver pero hasta entonces haré contigo lo que se me dé la gana!
Sergio se dirige al auto con tristeza. Piensa con pena en Yuri, en sus promesas del día anterior.
--Ahora, ¿cómo se lo digo? y ahora como le digo que no puedo dejar a Marta?
Y lo que más rabia le da es la presencia de Raúl. Siente miedo que por rabia ella se lance a brazos del que es su esposo.
Maneja rápido. Ansioso. Llega a la montaña. Yuri lo espera ansiosa. Sale corriendo y no lo deja ni salir del coche.
–!ya hablé con Raúl y fui a un abogado. Sólo falta la firma de Raúl ese estúpido matrimonio queda anulado!
Y Sergio no es capaz de salir del auto. Tiene un nudo en la garganta. Yuri está muy ansiosa;
–¿y Marta? ¿Cuándo se va de mi casa? Es que me muero de ganas de vivir contigo.
Sergio en el auto y con voz de ultratumba dice:
--Marta no se va de mi casa, no la puedo dejar.
Yuri mira a su amado con el rostro desencajado:
–¿Qué clase de broma es esta?
Sergio no soporta el dolor de Yuri que se pone histérica. Lo comienza a insultar. Entonces él sale del auto y la quiere abrazar;
–!escúchame! --le suplica él.
Yuri lo abofetea con odio:
–!!eres un maldito, esto nunca te lo voy a perdonar. Tú lo que quieres es que sea tu amante, cerdo. Y eres un cobarde que no tienes huevos de decírmelo!
Con lágrimas en los ojos él le dice:
–!yo te amo a ti!
Ella lo vuelve a abofetear.
—!tú no sabes lo que es el amor, si no nunca me hubieras engañado!
Él la abraza con fuerza y no permite que se mueva ni que lo golpee . Ella está furiosa y ella trata de calmarla.
–!yo no me voy hasta que tú me escuches!
–!yo no te quiero escuchar!
–!te lo suplico! --dice él lloroso.
Ella se aparta de él de un rodillazo ahí.
Yuri lo comienza a golpear una y otra vez desesperada. Él lo aguanta con ojos llorosos.
--te amo –dice él y ella lo golpea con más fuerza.
A cada te amo de Sergio Yuri descarga su rabia con él y lo golpea. Finalmente la joven cae al suelo llorando amargamente. Sergio se arrodilla y la abraza. Ella rompe a llorar.
–¿Por qué me has hecho esto? ¿Por qué?
Él la acaricia con ternura y le dice:
--ahora tú y yo vamos a hablar.
Los dos se miran muy tristes. Él la acaricia y besa sus manos muy amoroso.









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