Sergio mira a Yuri seductor y le dice:
--tú me amas a mi y te vas a casar con otro y nos hemos acostado juntos hace hace pocas horas y yo te llevo al altar, lo que son las cosas ¿no?.
--nos van a oír –dice Yuri nerviosa mirando al chofer que está encantado por el chisme y Marta que está fuera del coche saludando:
--nos vemos luego –dice Marta.
Sergio se acerca mucho a Yuri y ella enloquece con su cercanía, su aroma, su aliento.
--yo no voy a solaparte en esta locura, todos se van a enterar que eres mi amante. Él.
--no me atormentes más, has sido tú el que has hecho las cosas mal, no me atormentes de esta manera. Bájate y no vengas a mi boda, yo me casaré para tratar de olvidarte.
Él sonríe con dulzura:
--si insistes en llevar esto hasta el final yo estaré a tu lado, tu hermano no está pues nadie mejor que yo para entregarte, soy el hombre que más te ama, al que le diste tu primera vez.
Llorosa ella le suplica:
--no me hagas las cosas más difíciles
Sergio y Yuri sentados muy juntos y tomados de la mano emprenden el camino al templo, se miran y se estremecen. El chofer conduce en silencio.
--en todos los años de profesión –piensa divertido– nunca había vivido una boda tan interesante y es que el chisme está bien pero bien bueno.
–!Esto es una locura, Sergio, no puedes seguir con esto!
–!No lo he provocado yo!
–!no puedes ser el padrino de mi boda!
Sergio la acaricia, le pone las manos en sus mejillas y dice:
--lo que es una locura es que te cases con un hombre cuando me amas a mi.
Yuri no le puede sostener la mirada. Gira la cara, llora en silencio. No lo quiere mirar. Con mucha dulzura él le acaricia el rostro y dice:
--Lo dices tú o lo digo yo.
–¿El que...?
--pues que no va a haber boda, que no quieres a Raúl.
–¿y que se supone que debo decir?
--bueno que te lo pensaste bien, que no lo quieres, que amas a otro, que sé yo, lo que se re ocurra.
–¿que me acuesto contigo? –dice desafiante.
Él se pone nervioso y dice:
--bueno... eso mejor que no.
Yuri se enfada:
–!eres de lo peor!
Sergio trata de justificarse:
--apelo a tu buen juicio para que encuentres una excusa que no haga daño no lo digo por mi. Llo digo por Marta. Pobrecita, está esperando un hijo mío y un disgusto así le haría mucho daño, imagina. Hasta podría perder el bebé.
Sergio trata de despertar compasión en Yuri, ésta lo mira con una rabia atroz.
Marta se ha quedado mirando el lugar por el que ha desaparecido el coche de la novia.
--vaya, vaya... así que Yuri irá al altar del brazo de su amante. Si Raúl supiera lo coronado que está pobrecito, es digno de lástima.
A la mujer se le borra la sonrisa del rostro ya que siente miedo:
--tal vez me estoy pasando. Tal vez no sea bueno presionar tanto a Sergio acercándolo a Yuri, ahora están los dos solos, mira que si llegaran a escaparse.
Intenta darse ánimos a sí misma:
--Sergio es un tonto, jamás me dejaría pensando que le voy a dar un hijo. Es tan bueno el pobre tonto, no pasará nada, sólo se atormentarán y eso es lo que yo quiero.
Iba a meterse en el coche que la tiene que llevar a ella al templo cuando oye que alguien le dice:
–!Marta!
La mujer no da crédito a lo que ve.
–¿Rodrigo?
Marta mira sorprendida como el verdadero padre de su hijo se acerca hacia ella muy sonriente.
–¿qué haces aquí?
Él no dice nada, sólo sonríe muy seductor y la besa y ésta responde.
Raúl está en la iglesia. Los nervios lo consumen. Mira la hora.
–!!no llega nadie, ni siquiera Marta que es la madrina!
–eso te pasa por hacer de menos a tú madre –dice la madre desde su sitio.
El guapo chico tiene un mal presentimiento:
--algo va a salir mal. Algo va a salir mal, no puede ser que algo tan bueno me pase a mi.
Piensa en los besos de Yuri que hasta hace nada era virgen:
–Mi sueño de tener a Yuri se ha hecho realidad, va a ser mi esposa. La luna de miel será maravillosa. Será muy dulce hacer el amor con ella, con una mujer con esa capacidad de amor como ella. Yuri me va a hacer muy feliz y cuando esté conmigo no se acordará de ningún otro hombre del pasado.
Camina arriba y abajo en el mismo sitio. Sus padres tratan de calmarlo.
–¿por qué no viene?¿porqué?
Piensa asustado en Dora:
--- ¿Y si se escapó y le dijo algo?
Esa posibilidad lo angustia:
–!eso sería terrible, no puede ser que por una tontería mi felicidad se vaya a arruinar. Fue una travesura, todos los hombres hacen cosas así en su despedida de soltero. No tiene nada de malo.Yuri lo tiene que entender.
Raúl se lleva las manos a la cabeza:
--debí controlarme pero Dora me conoce, sabía como hacerme volver loco.
El padre trata de calmar a su hijo. La madre le dice que se olviden de la novia y aprovechen la fiesta que ellos han pagado.
El tiempo pasa muy lentamente.
--la voy a llamar,no me puedo quedar con esta duda
Ella no le toma la llamada. Se muere de rabia. Está al borde de un ataque de nervios.
Rodrigo sonríe a Marta después de besarla.
–¿qué haces aquí? –Marta sorprendida.
--Como me gustas, te he echado de menos.
Él la quiere besar de nuevo pero ella lo retiene:
--Para, para.
--he hecho un largo viaje para verte... te necesito, quiero estar contigo.
--pero ahora no podrá ser porque tengo que ir a una boda
–¿de quién?
--de la amante de mi marido y no puedo faltar porque yo soy la madrina.
Rodrigo lo mira alucinado:
--- ¿qué?
--Es una larga historia…¿me acompañas?
–¿y tu marido?
--Se fue con ella, es el padrino.
--estás loca ¿y qué pasó? ¿por qué no has vuelto?
--porque nos surgió esta boda. Ven vamos, serás mi pareja.
–¿Y porque llevas un vestido tan ancho?
–monin, porque espero un hijo tuyo y estoy en mis primeras semanas cuando se supone que estoy de cinco meses. Por eso.
–pero tu esposo te ve desnuda.
–claro que no. Sergio y yo solo lo hicimos en la luna de miel. Por eso miento en el tiempo.
Rodrigo la mira con cara de degenerado:
–¿Entonces no te has acostado con nadie más?
–claro que no, monin.
Y le agarra su gran trasero:
–como he echado de menos ese culo. El mejor culo que vi en mi vida. En el camino me haces el amor. Cómo me urge un buen polvo –dice ella.
Y los dos se besan ardientemente sin darse cuenta que Imanol estaba cerca de ellos y lo ha oído todo. Le da mucha rabia ver a esa mujer que lo ha hecho sentir tan hombre negándolo y siendo de otro.
Ajenos a las vivencias de Marta, Yuri mira molesta a Sergio:
--Me hablas de amor y te da pánico que Marta se entere de lo nuestro.. --No es eso...
–¿Pues qué es?
Él calla. Ella se enfurece:
–¿lo ves? Eres un cerdo.
Él la mira seductor y le guiña el ojo:
--Seré un cerdo pero tú me amas a mi y aunque no pudiéramos estar juntos no te puedes casar. Yuri por favor. Vas a ser una desgraciada, yo no lo puedo permitir.
–!sí serás descarado. Tú me has arruinado la vida, sólo te querías acostar conmigo y me fingiste amor. Te odio y ya me da igual lo que me pase, todo es culpa tuya!
Ella se va apartando de él. Él se pega a ella y la siente temblar.
–!yo te amo!
–!no te creo!
Yuri mira por la ventana para no ver los ojos de su amado:
–¿falta mucho? --pregunta ella al chofer.
--ya llegamos –dice el hombre entretenido.
Desesperado Sergio dice:
--Si te atreves a jurar fidelidad a Raúl, yo les diré que te has acostado conmigo, a ver si eres capaz de negarlo en mi cara.
Yuri ama y desea a ese hombre. Su amor y su cercanía la vuelve. Loco. Ella se mostraba distante pero él la está tocando y ella está encendida.
Y Yuri pone toda su mano en la zona central del guapísimo hombre. Lo hace de golpe produciendo en él una mezcla de placer y dolor. Lo mira coqueta mientras se saca sus zapatos y su ropa interior. Se la muestra y pasa por la cara coqueto y nota su fuerte deseo. Él quiere hablar pero ella retuerce con su mano esa zona suya produciendo que solo pueda jadear y se sube al máximo el vestido y se pone encima de él y lo nota excitado. Ella desnuda se frota en esa zona que está por reventar el pantalón. Ahora es ella la que tiene el control. Sergio traga saliva. No se esperaba esa reacción. Ella se muestra coqueta:
–si tu no dices que eres mi amante entonces me caso.
Y Yuri desea a ama a ese hombre y Sergio traga saliva nervioso al ver que ella toma la iniciativa. A ella le encienden su cara de susto y deseo. él se nota excitado pero a la vez asustado pues no sabe por dónde le va a salir y ella se siente poderosa. Ella se frota encima de él. Él nota su sexo desnudo. Ella el de él muy duro dentro de pantalón. Él jadea. Ella le desabrocha los pantalones para liberar esa arma que quiere salir.
–Yuri no estamos solos –jadea Sergio.
El chófer pone negro el cristal que los separa y entonces Sergio le come la boca a Yuri. Los dos se unen en un sólo cuerpo. Ella se clava en él. Es algo rápido. Ambos lo han disfrutado y ha sido como un desafío. Para Yuri ha sido usar a Sergio como él la usa a ella, para Sergio es ver qué tan lejos es capaz de llegar ella.
El chofer les avisa que ya han llegado
Sergio se abrocha los pantalones aún sofocado y con el placer en el cuerpo.
–No salgas. Yo voy y digo que no hay boda .
Yuri le agarra de la mano. Se muestra enamorada:
–huyamos juntos.
Él la acaricia con ternura.
–sabes que no puedo.
Yuri se dispone a salir.
–Yuri no seas niña. Un matrimonio no es un juego.
Yuri está furiosa:
–eres tu quién juega. Yo me caso amenos que tú salgas y digas porque no debo casarme.
Yuri le pone su ropa interior en el bolsillo muy coqueta.
--muestra esto si te atreves en plena ceremonia y me delatas.
Ella lo provoca al máximo. Él está excitado y nervioso. Traga saliva. Ella se baja el vestido y se calza para salir.
--!Yuri no seas loca, no llevas nada bajo ese vestido. No puedes salir así!
Y Yuri sale y él detrás resoplando muy sofocado. No puede creer que Yuri por iniciativa propia le haya hecho el amor en el auto e insista en casarse con otro. Él resopla. Toca el bolsillo donde lleva la ropa interior de ella. La novia no lleva nada bajo el vestido. Resopla.
–me vas a volver loco.
Ella lo mira desafiante.


















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