En el dormitorio, Rodrigo ayuda a Marta a meterse en la cama.
--lo siento, de verdad tu marido no era el padre de ese niño
--yo siempre te lo dije pero ahora no importa.
--pero las cosas pasan porque sí no tienes que estar triste. Tú aún no has arreglado la situación con tu marido, debes dejarlo antes de pensar en tener un hijo de otro. Esto fue lo mejor así ahora podremos…
Marta lo interrumpe y dice:
–!vete, Rodrigo. Quiero estar sola!
--pero ¿porqué? Yo estoy a tu lado, deja a tu marido e iniciemos una relación tú y yo.
--tú no entiendes nada –reprocha ella.
–¿cómo quieres que te entienda? Por un lado no te importa que tu marido nos pille o no en la cama y por otro lado no quieres que sepa que el hijo no era suyo.
Marta se siente decaída.
--ahora no es el momento para hablar de esto, vete.
--esta bien, mañana nos vemos.
Rodrigo se va muy triste. Sergio está mirando una ventana con la mirada perdida. Rodrigo no le dice nada. Se mete en la habitación. Sergio se queda toda la noche dando vueltas en el sofá pensando en cómo hablarle a Marta si es justo o no dejarla en ese momento.
--No puedo perder más tiempo. Yuri me ama y lo ha dado todo por mi pero tampoco puedo abusar de ella. No le puedo pedir a Yuri que anule su matrimonio si yo no me divorcio cuando ya nada me une a Marta.
Aunque la boda por la iglesia no tuvo lugar, Yuri es la esposa de Raúl en el civil y eso le da inseguridad. No le gusta que otro hombre esté cerca de su amada. Ha estado apunto de perder a Yuri y no se quiere arriesgar a perderla definitivamente.
–tengo que actuar rápido, tal vez no sea justo para Marta pero yo me quedé a su lado por este bebé cuando ya nuestro matrimonio estaba roto, no puedo ahora quedarme a su lado porque lo haya perdido sino esto será el cuento de nunca acabar.
Sergio está mirando por la ventana pensando en Yuri. Le pone un mensaje a Yuri:
--¿Qué estás haciendo en estos momento?
Y ella le responde al instante;
–pensar en ti. Siempre pensando en ti.
Sergio suspira enamorado.
–me ama. Me ama –dice para sí.
Marta no está sola y Sergio tiene ganas de pasar la noche con Yuri pero primero quiere hablar con su esposa.
–Yuri me ama y me va a esperar siempre. A pesar de la seguridad que quiere aparentar, el guapo hombre tiene mucho miedo que Yuri se acabe enamorando de Raúl.
Al día siguiente, Marta, un poco débil pero más tranquila. Sale de su dormitorio. Sergio está durmiendo en el sofá.
--Sergio, mi amor.
El hombre se sobresalta y se levanta de golpe:
–¿pasa, algo?
--no, no, todo está bien ¿Por qué no dormiste en la cama conmigo?
--porque no te quería molestar, quería que descansaras mejor.
--Ya estoy, la vida sigue. Quiero comenzar nuestra vida normal. ¿Cuándo crees que nos podemos ir?
--tenía los billetes para hoy en la tarde, ahora llamaré para anularlo –Sergio.
Marta se muestra entre amorosa y víctima para llevar a su terreno a su esposo:
--no, no. Vayámonos, de veras que lo necesito, será lo mejor.
--yo no creo que sea adecuado en tu estado –Sergio.
--tengo que comenzar de nuevo, quiero poner distancia con esta tragedia que tanto daño me ha hecho –dice ella con victimismo.
--antes habría que hablar con tu médico para ver si te lo aconseja, yo creo que un aborto de tantos meses, uno no se recupera tan pronto.
--tu amor me da fuerzas, olvida lo que me ha pasado, quiero que actuemos como si no hubiera pasado nada.
--está bien, si esto es lo que quieres pues así será hablaremos ahora.
Marta se da cuenta de las intenciones de su marido y se le adelanta:
--sí mi amor, no te lo voy a negar. Me voy a volver a embarazar muy pronto, así los dos olvidaremos este triste momento.Tendremos otro hijo muy pronto.
Esta vez Sergio no se calla:
--Claro que no. Marta esto se acabó. De hecho se acabó la empezar. Quiero el divorcio.
--Pero ¿Cómo? ¿Por qué? Si todo está bien entre nosotros. Éramos muy felices --dice ella haciendo como si no supiera qué pasó.
--No Marta, tú sabes que ya nuestro matrimonio no funcionaba, no iba a regresar, me quedé a tu lado por ese bebé que ya no está
Marta usa el dolor que siente por su pérdida para hacerse la víctima y es que no le da la gana que sea Sergio quien la abandone:
–!No me puedes hacer esto, eres un monstruo, no me puedes pedir eso sabiendo lo mucho que te amo y lo mucho que me duele haber perdido a nuestro hijo!
Sergio ha estado apunto de perder a Yuri por esa mujer. Un hijo era una cosa pero ahora ya nada lo ata a esa mujer.
--tal vez sea un monstruo pero no te quiero ni tú a mi. Todo está roto entre nosotros y tú lo sabías.
A pesar de sus súplicas, Sergio se va de la casa. Marta se muere de rabia.
–!la va a buscar a ella. maldita! --dice tirando todo lo que encuentra a su paso.
Marta se muere de rabia y grita como loca golpeando la puerta. Rodrigo se acerca a ella asustado.
--¿Qué es lo que te pasa? estás delicada, no te puedes poner de esa manera.
Marta como loca:
–!yo me pongo como se me da la gana. Sergio no se va a reír de mí, no se va a ir con esa!
--es lo mejor, ahora podemos estar juntos.
–!No! --grita ella-- !porque él me va a dejar por esa perra y no quiero!
–¿Y a ti qué más te da?
–!no quiero!
Rodrigo la mira celoso:
–¿lo quieres a él, no? ¿Qué significo yo en tu vida?
Marta está furiosa.
–!No me hagas una escena de celos que todo es tu culpa. Mi matrimonio ya estaba roto y yo estaba a tu lado pero a ti no se te dio la gana creer que mi hijo era tuyo!
--lo sé –dice desesperado- y ahora estoy arrepentido. Deja a ese imbécil y vente a España conmigo.
–!pues ahora soy yo la que no quiere, no me da la gana que ese desgraciado se ría en mi cara!
--Marta, tú le has sido infiel muchas veces.
–!que te calles, por tu culpa he venido a este país pues ahora me tienes que ayudar. Yo tengo un plan, un plan para que Sergio no me deje pero tú me tienes que ayudar!
--yo no pienso ser tu cómplice, yo me voy a España hoy mismo, espero que tú vengas conmigo.
Marta lo mira molesta:
–!es una broma, ¿no?!
--No, Marta. Yo no quiero jugar a este juego. Te espero en el aeropuerto, hasta que salga mi vuelo tendrás tiempo de decidir si quieres estar conmigo.
Ella está furiosa:
–!si te vas no vuelvas!
Rodrigo la mira triste y dice:
--no has entendido nada, no pienso volver y soy yo el que no quiere saber de ti si sigues con este juego.
Mientras Rodrigo se encierra en su habitación, Marta grita con odio:
–!haz lo que quieras, no te necesito. no necesito a nadie pero igualmente a mi nadie me deja por una cualquiera, este matrimonio se romperá cuando a mi me dé la gana!
Sergio llega a la casa de la montaña. Yuri estaba pendiente de la ventana. Yuri se estremece al ver que Sergio sale del auto y con un ramo de rosas. Éste sonríe muy sensualmente. Ella corre hacia él y él la recibe con los brazos abiertos. Se funden en un cálido abrazo. El calor que desprende el guapo hombre la embriaga. Ama a ese hombre. Con una dulce mirada, con una sonrisa seductora que ella no puede resistir y se besan y se besan. Y se repiten te amo una y otra vez. Y él la toma en brazos. Entra en la casa. Él deja en el sofá. Él en cuclillas. Le pone las manos en las mejillas:
–mi matrimonio con Marta ya estaba roto desde el principio y me quedé con ella por el bebé y casi te pierdo. Ahora es el momento que seamos egoístas. Marta perdió a su hijo, ya le pedí el divorcio.
–¿Marta perdió a su hijo?
--sí, fue el destino que quiere que estemos juntos.
--pero es que es muy cruel sentar nuestra felicidad sobre la desgracia de otro. Marta debe estar sufriendo mucho.
–¿y por eso vamos a estar mal nosotros? Marta tampoco era feliz a mí lado. Es que casi ni nos veíamos. Éramos dos extraños que dormíamos juntos. Ella me vino a buscar porque me necesitaba y yo estuve a su lado pero ya no puedo apoyarla más.
Sergio y Yuri se sonríen y se miran con mucho amor. Se besan y se acarician.
–¿de veras te vas a divorciar?
--Así es, Marta volverá muy pronto a España sola. Tú y yo podremos ser felices en tu casa como debió ser entonces, podremos olvidar este feo momento. Sé que la culpa es mía, que debí decirte antes que…
Ella le calla con un beso y un te amo. Él sonríe, se queda quieto mientras ella se desnuda ante él que traga saliva. Luego ella muy coqueta le desabrocha la camisa y le va besando su fornido pecho. Ambos se funden en un beso de fuego y caen al suelo mientras se va produciendo la unión de sus cuerpos y de sus almas.
--te amo, te amo –jadea él mientras se funde con su amada.
Mientras, Rodrigo se dispone a dejar la casa de Yuri con su bolsa de viaje. Marta lo mira sorprendida ya que no esperaba que se fuera de verdad.
--no puedes hablar en serio, no te puedes ir
--no me puedo quedar a tu lado.
Marta trata de usar todo su encanto:
--por favor, yo te necesito a mi lado para aguantar toda esta situación.
Rodrigo sonríe con tristeza y dice:
--perdona pero tú no tienes que aguantar nada. Tu marido te dejó y tú eres la que no lo aceptas porque no sé. Pues yo no pinto nada en esta vida que quieres llevar, que tú has elegido así que no te quejes. Mi vuelo sale a las 11, tienes tiempo de ir a buscarme.
Con dureza ella dice:
--no voy a ir.
Él la mira triste y dice:
--pues entonces esto es el final.
Rodrigo se va y Marta como loca lanza un jarrón hacia la puerta. Luego trata de tranquilizarse.
--tengo que seguir yo sola con mi plan, no necesito a nadie.
Luego Marta mira el frasco de pastillas que le han recetado. Hace búsquedas por internet. Estudia todo sigilosamente.
Ajenos a la nueva trampa de Marta, Yuri y Sergio están felices y desnudos en el suelo luego que hicieron el amor. No dejan de acariciarse y besarse.
--te amo –dice él aún jadeando.
Ella se aferra al torso desnudo de su amado.
--Hace tan poco que estuvimos juntos y en cambio me parece que hace mil años. Parece que ha pasado una eternidad de esos mágicos días en esta misma casa, te he echado de menos. Creí que te había perdido para siempre. Está noche sin ti ha sido tan larga. No me quiero separar de ti.
Él la acaricia con mucho amor y la besa. Sergio sonríe con ternura y se besa y se acarician y se repiten mil veces que se aman. Se quedan un buen rato ya que ninguno de los dos se quiere mover.
–vamos a la ciudad. Tenemos que buscar un abogado para arreglar nuestra situación.
–antes quiero hablar a solas con Raúl. Yo la lié y él merece una explicación. Sergio se muere de los celos al saber que Yuri estará a solas con Raúl.
–bueno pero nos quedamos un rato más –dice él.
Él la quiere besar pero ella se levanta. Y corre a la ducha. Él corre tras ella. Los dos desnudos. En la ducha hacen el amor. Y luego cuando salen se secan el uno al otro. Se aman. Se desean ardientemente. A los dos les gusta mucho el cuerpo desnudo del otro. Y se besan y en la cama hacen de nuevo el amor. Se aman y tienen mucha sed el uno del otro. No quieren volver a separarse.
Marta está en su cuarto. Tiene un frasco de pastillas vacío en la mano. Y una nota al lado. Cuando oye que llega su marido y está por abrir la puerta de la habitación se toma un par de pastillas y se hace la dormida. Sergio abre la puerta y se desespera al ver a su esposa inconsciente. Lee la nota:
--sin mi hijo y sin ti no quiero vivir, me voy con nuestro pequeño.
Sergio abraza lleno de culpa el cuerpo de su esposa. Llora. Al ver que respira no pierde tiempo y la toma entre sus brazos y la saca de la casa.


















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