lunes, 27 de julio de 2026

Capitulo 7












Sergio y Yuri están abrazados en la cama. Ninguno de los dos tiene ganas de moverse. Él la sonríe con cariño:

–¿y qué quieres que hagamos? Yo tengo todo el día libre pero supongo que tú sí debes tener trabajo.

--pues sí pero como soy la jefa.

--¿Eres tu jefa?

--sí tengo una tienda de caramelos.

Él la mira divertido y muy sensual y besando su cuello dice:

--pero tú eres el caramelo más sabroso.

Los dos se ríen. Ella lo mira seductora y dice:

--hasta que tú entres por la tienda.

Los dos se miran con deseo y se besan. Siguen hablando muy abrazados:

--lo abrí hace poco y va muy bien pero no he tenido ningún día de fiesta. Me encanta mi trabajo.

Él la va escuchando con orgullo:

--así que eres una empresaria con talento y una adicta al trabajo como yo.

–¿para qué uno quiere días festivos si no lo puede compartir? Si no los puedes compartir con alguien hermoso como tu?

Ella lo mira como si fuera un dios y a él le emociona esa mirada de ella. La acaricia dulcemente.

--A mi me pasa lo mismo.

--pues yo hoy me tomo unas largas vacaciones, ahora llamo a la empleada para decirle mis planes ¿Por qué no nos vamos juntos? Me gustaría ir a la montaña. Los dos solos en aquella casa en la que comenzó todo ¿te acuerdas?

Él sonríe muy seductor. Ella lo mira provocativa y le dice:

--quiero hacerte el amor en aquella misma cama en la que me enloqueciste y en la que me rechazaste. Tú y yo solos en el comienzo de todo.  Ese será siempre nuestro refugio. Tú y yo solos en la montaña, lejos del mundo.  Tú y yo para amarnos sin que nadie nos moleste.

–¿aún tenéis ese lugar?

--Mi hermano lo quería vender también pero yo me negué, es muy especial para mi. Nunca permití que se hicieran cambios. Incluso guardé las sábanas donde dormiste. La habitación está igual. Iba seguido y dormía en esa cama y me sentía en tus brazos. No habría permitido que cayera en otras manos. Todo está casi igual.finalmente convencí a mi hermano que era un buen refugio en vacaciones aunque él quería hacer cambios pero yo no quise, ese lugar me recuerda tanto a ti. Sobretodo esa habitación. Está igual. Es mi lugar para recordarte.

Sergio la escucha siempre muy sonriente, muy emocionado. Con orgullo:

–¿y bien? ¿vamos? A mi me encantaría ir.

--pues es un hecho, sólo que le tengo que hablar a mi hermano. No es temporada de vacaciones pero me tengo que asegurar que no nos estropee los planes.

Él se pone algo nervioso:

--- ¿y le vas a decir que te vas conmigo?

–¿y qué pasa?

--pues que eres su niña y no le va a hacer nada de gracia que un hombre, que yo, te haya convertido en mujer.

--pues debe aceptarlo, de todas formas, opine lo que opine mi hermano, no me dejes por eso. 

--pero es que no me gustaría que tuvieras un disgusto con él.

--lo que yo no quiero es que por culpa de un comentario suyo tú te alejes de mi. Yo vivo mi vida como a mi me gusta, aunque si crees que te voy a poner en un compromiso, mejor no le decimos nada, tampoco es raro que vaya sola. Si es necesario que se entere a nuestro regreso, esto que tenemos es solo cosa tuya y mía.

Sergio la mira satisfecho. Se besan. Yuri hace intención de salir de la cama. Él la abraza remolón:

--no te vayas, no me dejes.

--es que me gustaría que saliéramos ya. Será como una luna de miel, no quiero perder ni un instante. Tú vístete mientras yo hago unas llamadas.

--pero es que toda mi ropa está en mi maleta que dejé en un auto que renté.

--bueno, no creo que sea necesario sacarla si nos vamos. Desnudito estás muy guapo.

Él la mira con cara de pervertido y dice:

–pero me hace falta ropa interior. Dudo que tengas.

--y me parece muy sexy que no uses.

Él la mira pícaro y dice:

–pues bien, señorita, que le gustó verme en calzoncillos cuando era una niña.

Los dos se ríen. Se devoran con las miradas.

Él sonríe:

--parece que no quieras que me vaya ¿es que soy tu prisionero?

Ella lo besa:

--si, mi prisionero de amor. Quiero evitar que te escapes.

Desnudo desde la cama le guiña el ojo.

Yuri agarra su celular:

--vaya, no funciona y me urge llamar. Es que necesito un celular nuevo. Siempre me falla. Ahora no tengo tiempo de reiniciarlo. 

–toma el mío. 

Él busca los jeans.

–vaya se acabó la pila. Mi cargador está en la maleta.

---No te muevas. Iré a casa de la vecina. 

Ella se pone el albornoz, da un rápido beso al guapo hombre y sale corriendo del departamento. Sergio se queda tumbado en la cama. Al rato llaman al timbre muy insistentemente. Él sonríe:

--seguro que se cerró la puerta y no se llevó las llaves por ir como una loca, él se levanta a toda prisa y va hacia la puerta desnudo.

--tampoco es cuestión de hacer que este mucho rato fuera en esas fachas que lleva 

Sergio abre la puerta mientras sonriendo muy seductor dice:

–¿te dejaste las llaves mi amor? Ay esta cabecita de novia.











Sergio desnudo está frente a frente a Imanol. El hermano de Yuri no da crédito a lo que ve: !un hombre desnudo en la casa de su hermana! Sergio no sabe donde meterse. Se cubre un poco detrás de

la puerta. Se da cuenta que su antiguo amigo está muy furioso.

–¿Dónde está mi hermana? ¿qué haces tú en su casa desnudo? !pervertido!

Imanol entra en la casa dando empujones al desnudo hombre. Sergio agarra unas revistas para taparse sus bellezas mientras camina hacia atrás huyendo de los puños de Imanol:

--Imanol, soy Sergio ¿no te acuerdas? Tu amigo de la infancia, que me fui a España –dice el guapo hombre desnudo intentando así calmar la ira del hermano de su amante.

Imanol está furioso:

–!esto no responde a mi pregunta!

Yuri entra en ese momento:

--mi amor, ¿sigues en la cama? –pregunta mientras entra.

En seguida se percata de la situación. Imanol fulmina a su hermana con la mirada. Sergio desnudo tapándose con una revista, Yuri en albornoz.

–¿qué escándalo es este? –Imanol furioso.

Sergio está asustado por la reacción de su antiguo amigo que lo mira como si fuera un degenerado. Yuri está molesta con su hermano.

–!aquí quien tiene que dar explicaciones eres tú, eres tú el que estás en mi casa haciendo un escándalo! --Yuri.

–¿es que yo no voy a permitir que tengas un hombre desnudo en la casa de mis padres, no te di esta casa para eso.

Algo avergonzado, Sergio dice:

--yo mejor me voy.

–!si eso vete! --Imanol.

Yuri lo agarra del brazo  a Sergio y dice:

–!no, tú no te vas de aquí, hemos quedado que íbamos a vivir juntos, pues nada!

--si pero es que… --Sergio incómodo por la mirada de odio de su ex amigo..

–!pero nada! --Yuri.

--al menos deja que me vaya vestir. Estoy desnudo. Es vergonzoso --Sergio.

--está bien.

Ella le da un beso en los labios lo que provoca aún más la furia de Imanol.

--yo lo siento, tío. Me hubiera gustado encontrarnos de otra manera--dice Sergio mira triste a Imanol.

Imanol lo mira con rabia, Sergio se mete en la habitación de la chica. Imanol está furioso:

–!eres su amante, así que eres su amante!

–!eso no es cosa tuya y que conste que esta es solo mi casa, que tú no me regalaste nada porque te compré tu parte;

–!sí pero no para que metieras hombres en tu casa!

–!en primer lugar no meto hombres, sólo lo he metido a él y te consta!

--Me has decepcionado. no pensé que tu fueras una cualquiera.

Sergio oye la discusión de los dos hermanos. No sabe qué hacer. Se viste despacio para tener excusa y no salir. Molesta con su hermano, Yuri dice:

–!Pues para que lo sepas a mis 13 años me metí desnuda en su cama pero él me rechazó

El la abofetea con rabia:

–!perra! !si papá y mamá vivieran se volverían a ir a ver qué su hija es una pu…!

Él no acaba la palabra porque ella lo abofetea a él con furia y grita:

–!fuera de mi casa!

–!olvídate que tienes un hermano y unos sobrinos!

Imanol se va muy molesto y dando un portazo. Sergio, triste, se acerca a ella.

--Tal vez no debí venir, lo mejor será que me vaya.

Ella lo abraza con desesperación:

--No, tú me prometiste que no harás caso de mi hermano, olvídalo, por favor, que Imanol no nos robe el sueño--le pide desesperada.

Él la mira con mucha ternura y piensa en lo que pasaría si su hermano supiera que es un hombre casado. Se da cuenta de lo mucho que le ha dado ella cuando él no le ofrece nada. Está aturdido. Lo que menos quiere es lastimar a la joven.











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