miércoles, 29 de julio de 2026

Capítulo 17







Yuri roza con un beso los labios de Sergio. Un beso que le atormenta y se va. Sergio sonríe pensando que es un sueño. Yuri sale del cuarto después de besar a Sergio.

–!es un hombre casado, ¿cómo haces eso? ¿!es que quieres ser su amante?!

Yuri se acaricia ese beso.

–!lo amo, lo amo. Nunca me podré arrancar este amor. Eso es una locura. No puedo tener a él y a su mujer durmiendo en esta misma casa, no puedo.

Saberlo cerca y de otra mujer la atormenta porque no hace más que pensar en sus cuerpos desnudos haciendo el amor. Siente que se ahoga. Se tiene que ir de esa casa. Sale de la casa porque necesita que le toque el aire. Llega a casa de Dora. No se da cuenta que alguien la está siguiendo. Nadie le abre en casa de su amiga y ella que necesita desahogarse llora en el portal. Raúl, que es quien la estaba siguiendo, aparece en escena como un ángel guardián. Muy ansiosa, Yuri dice:

–¿y Dora? ¿está contigo?

--No, ha salido de madrugada. Tenía un trabajo.

Yuri se siente perdida ya que necesitaba hablar con su amiga.

–?Necesitas algo de ella?

--no, cosas mías.

–¿si te puedo ayudar?

–¿y una cosa? Si Dora se fue hace rato ¿qué haces tú aquí 

Raúl se pone nervioso. Teme que lo descubran.

--bueno, en realidad es que se acaba de ir.

--tal vez aún la pueda alcanzar.

Ella se quiere ir pero él la agarra del brazo y le dice:

--en realidad no sé nada de ella. Me dejó. Estoy aquí porque la quería ver, creo que los dos estamos en las mismas.

Yuri la mira confundida:

--- ¿Cómo que Dora te dejó?

Raúl la mira pensativo:

--es el momento. Ayer los vi entrar en la casa. Con otra mujer que besaba al chico. Algo pasa, algo pasa con ese chico, ahora le tengo que aclarar mis cosas. --piensa.

Y pese que hace un par de horas se estaba acostando con Dora y luego se fue a espiar a Yuri dice 

--Dora tiene a otro.--miente.

--no puede ser, no me dijo.

--tú tampoco le contaste de lo tuyo pero a mi no me importa. Yo te amo a ti. Me enamoré de ti hace mucho y estaba al lado de Dora para verte a ti.

En realidad la chica le interesa sólo desde que supo que era virgen. 

Yuri no se esperaba esta declaración de amor y menos que él la quiera besar pero ella se aparta.

–¿qué haces? –dice ella.

--ya te dije que te amo.

–!pero yo no te amo a ti... tú sabes que…!

Él no la deja seguir;

--yo sé que sufres por ese hombre. ¿qué te hizo? ¿te dejó después de usarte como si fueras un trapo sucio?

Ha dado en el clavo. Nota lo mucho que sus palabras le duelen a él:

--No quiero hablar de eso.

Raúl intenta aprovecharse del dolor de ella:

--tú le diste tu primera vez y él se rió de ti. Es un cerdo, un canalla que no merecía que te le entregaras.

–!calla, calla no me atormentes más!

Ella llora y él se quiere ir. Él la tiene agarrada para que no se pueda ir.

--a mi me da igual ser el primero, yo quiero que me ames. Yo te puedo ayudar a olvidar, sal conmigo aunque sea para demostrarle a ese tipo que no te importa. No dejes que crea que se ría de ti.

Él se muestra obsesivo. Ella está demasiado dolida:

--no, no puedo.

Él sigue metiendo el dedo en la llaga.

–!si no sales con otro él va a creer que se rió de ti, no dejes que eso pasa. Dale donde más le duele, si tú me hubieras entregado a mí lo más puro que tenías nunca te dejaría. Engañalo conmigo, dale su merecido y dame una oportunidad a mi. Yo sé que me puedes llegar a querer más que a él, que te puedes enamorar de mi de verdad.

--no tiene caso –dice con amargura.

--- ¿por qué?

--porque Sergio vuelve a España con su esposa embarazada, le da igual lo que yo haga.

Raul tiene que hacer un esfuerzo para no saltar de alegría:

--esto es mejor de lo que parecía –piensa.

Sabe que le va bien para sus planes.

--lo siento mucho, sé que ahora te debes sentir una cualquiera, una mujerzuela que no vale nada.

Aunque lo dice como si fuera de buena onda logra su objetivo. Las palabras de él la atormentan y sigue hablando.

--Sé que por lo que te hizo ese hombre te debes sentir una basura...

Yuri se medio marea, se quiere ir pero Raúl tiene agarrada muy fuerte y no deja de atormentarla:

--tú no tienes porque esconderte, no eres una ramera a pesar que él te haya hecho sentir como tal. Eres una mujer muy valiosa y puedes ir con la cabeza bien alta, que ese desgraciado no te haya dado a respetar no quiere decir que ya no seas una mujer que un hombre pueda amar.

Ella le quiere pedir que se calle porque sus palabras la están lastimando mucho pero a penas le sale la voz y él no le hace caso.

--no te de pena de mi. Es importante que estés en estos momentos tan duros con alguien que te haga olvidar la cochinada que te hizo. No te encierres pensando que no vales nada porque un hombre te usó y te tiró como un trapo, como si no valieras nada. Sé que te debes sentir así después de regalarle tú virginidad a un hombre que se rió de ti pero tú vales mucho. Yo sí te doy te lugar. Sé mi esposa. A pesar que ese hombre te hizo suya yo no voy a permitir que te traten como si no valieras nada... ¿te casarías conmigo?

Yuri no da crédito a lo que oye.

–¿qué dijiste?




Para dar un tono romántico de los que ella le gusta a la petición, Raúl se pone de rodillas. Toma la mano de una sorprendida Yuri y le dice:

–¿te quieres casar conmigo?

--levántate por favor, no hagas un espectáculo !estás loco!

--me levanto si me das el sí.

–!no claro que no ¿cómo me voy a casar contigo si sólo te he visto una vez y no me gusta ni un poquito? Pareces borracho. Debes estar dolido porque Dora te dejó porque decir tanto disparate es de loco

Raúl se levanta y dice desesperado:

–!ninguna mujer me ha amado como amas tú, yo quiero ser amado por ti!

--sí pero es que el amor es algo que nace y yo no siento nada por ti. Es que casi no sé quién eres. De milagro sé tú nombre.

--bueno pues date una oportunidad, cásate conmigo aunque sea sólo para restregarle a ese maldito que no te importó lo que te hizo, por culpa de él que te ha convertido en su amante tu honra está por los suelos, yo te daré mi apellido, te haré señora y sé que con el tiempo me amarás.

--Ni te conozco y además eres el novio de...

Él no la deja seguir:

--ex novio.

--lo que sea, no está bien. No es correcto.

Él se muestra casi desquiciado en su afán de poseer a la joven que hasta hace poco era virgen:

–!hazlo aunque sea por vengarte de ese tipo!

–!esto que me dices no puede ser ¿cómo vas a pedirte que me case contigo por venganza?

--porque yo sé que con el tiempo me amarás y me darás las gracias por haber insistido.

--jamás me casaría con un hombre al que no amo..

–¿aunque sea para darle en las narices a uno que te trató peor que a un perro?

--aunque sea así. Sergio me hizo muy feliz y no quiero ser de otro hombre. Siempre agradeceré que él haya sido el primer hombre de mi vida. Yo me entregué a él sin compromiso así que no tengo nada que reprocharle.

Raúl está furioso:

–!no puedes hablar en serio!

A pesar que él le pide que no se vaya, ella huye muy angustiada por las palabras de él y por su propio dolor se va. Raúl golpea la pared con rabia:

–!esta oportunidad es única, no la puedo desaprovechar, no puedo!





Con un falso amor, Marta despierta a su marido al que estaba mirando con desprecio.

--mi amor, ¿Por que dormiste así? no te sacaste la ropa ni dormiste en mis brazos.

Él no contesta, se muestra  brusco. Para atormentarlo, Marta dice:

--Yurita no esta. Seguro que está haciendo el amor con su novio. Esta Yurita, le dio vergüenza hacer el amor con nosotros en la casa, pobrecita.

Aunque estás seguro que es el único, el guapo hombre no puede evitar que el fantasma de los celos lo atormente. Se traga su dolor. Marta sabe que lo está haciendo sufrir y goza por eso.

--Ahora me ducho y nos vamos.

–¿a dónde, mi amor? –ella.

--al aeropuerto, quiero ver si hay pasajes para hoy mismo y si no para cuando podamos, lo antes posible.

–¿no te quieres quedar unos días aquí como de luna de miel tú y yo en casa de Yurita que es como una hermana para nosotros? –dice con ironía.

--arréglate que en seguida nos vamos.

--pero es que Yurita no está y yo le quería pedir algo de ropa.

--haz lo que quieras pero cuando me haya vestido nos vamos haya llegado o no Yuri.

Sergio se encierra en el baño. Se desnuda y se ducha. El agua fría calma un poco su dolor aunque su pena es grande y no hace más que pensar en él y Yuri haciendo el amor. Sus ojos se llenan nuevamente de lágrimas. Marta sonríe. Se acaricia el vientre:

--que bueno que regresamos a casa. Podré ver a tu papá, a lo mejor hasta nos podemos divertir un ratito. Lo echo tanto de menos y aunque yo ya te haya buscado un papá postizo no quita que no me divierta con el de verdad.


Al cabo de un rato, Marta, que ha tomado ropa del cuarto de Yuri y está desnuda oye que ésta está llegando. En eso que se da cuenta que Sergio ha salido de la ducha. Desde el comedor lo llama.

--mi amor, ven,  me siento mal.

Sergio cubierto por una toalla va corriendo. Ella finge un mareo y se abraza a él y justo cuando se abre la puerta ella tira la toalla de su marido y lo besa. Sergio se saca encima a su esposa pero ya Yuri los ha visto y ha malinterpretado las cosas. El odio que Yuri le muestra lastima mucho a Sergio que sabe que va a ser muy difícil que Yuri crea en él.









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