domingo, 26 de julio de 2026

Capítulo 5

 








Yuri se ha quedado paralizada por la emoción. No se atreve a moverse. Él está muy nervioso. No sabe muy bien lo que debe hacer. Él le pone la mano en el hombro a ella y la siente temblar. Eso lo llena de ternura. Le da confianza.

--vine por ti, por lo que me decías en tu carta...

--Lo sabía –susurra ella-- sabía que regresarías...

--Nunca imaginé que una mujer me quisiera tanto y menos aquella niña...

--ya soy una mujer.--dice ella con la voz temblorosa.

--si ya veo y muy hermosa.

–¿te parezco bonita? --pregunta ella ilusionada.

--mucho y bueno. A ti los años te han sentado muy bien. A mi no tanto pero no tienes que tener miedo a mirarme, no creo que te vaya a asustar –dice él con mucho cariño.

Él hace que se gire. Ella cierra los ojos. Lo acaricia. Él se estremece. También cierra los ojos. Ella acaricia el rostro de él con los ojos cerrados. Está muy emocionada. Ha soñado con ese momento por años. 

–!!eres tú, eres tu. sí eres tú! No he dejado de recordar tu cara en estos años y te reconozco con los ojos cerrados.

Él abre los ojos y sonríe emocionado. Ella sigue sin abrir sus ojos. Él le acaricia los húmedos ojos de ella.

–¿por qué lloras?

--Son lágrimas de felicidad, que tú estés aquí a mi lado, es algo tan grande. Es lo mejor que me ha pasado en la vida.

Él sonríe con mucha ternura. Poco a poco sus labios se buscan y se besan. Es un beso que parece eterno aunque a los dos les sabe a poco. A él le conmueve el llanto de ella. Yuri no puede creer que por fin haya saboreado los labios de su amado. Algo que ni en sueños. Sigue con los ojos cerrados.

–¿porque lloras? ¿no te gustó? --ël muy dulce.

Ella se acaricia el labio.

--mi primer beso, ha sido mi primer beso.

El hombre no cree eso pero no dice nada. Sonríe con ternura.

--soñé durante tantos años cómo sería un beso tuyo… –dice ella que siente que flota.

–¿y que tal? --seductor.

Ella suspira enamorada y aún con los ojos cerrados dice:

--inolvidable, nunca me pude imaginar que sería tan bonito.

--pues abre los ojos –dice muy dulce.

--no

–¿por qué? –dice acariciándola con mucha ternura.

--no me quiero despertar. En mis sueños siempre despertaba cuando ibas a besarme, ahora estoy tan feliz. No me quiero despertar, esto es un sueño.

Él sonríe con ternura:

--no lo es.

–¿no?

--Y te lo voy a demostrar.pero tienes que abrir los ojos. –dice muy dulce.

Ella tiene miedo. Él le besa los ojos y con mucha dulzura:

--verás como no soy tan feo.

Ella abre los ojos poco a poco y se encuentra con un hombre más guapo de lo que lo recordaba y mirándola de una manera muy seductora. Sonríe con ternura:

--- ¿y qué te parezco? ¿ no soy tan feo? --pregunta con ironía.

Ella lo acaricia con cierto miedo a que desaparezca en cualquier momento:

–!eres real, eres real. Te amo, te amo !viniste, viniste!  gracias por cumplir mi sueño.

El guapísimo hombre está encantado de ser él el que haya traído tanta dicha a la vida de la joven que lo mira como si él fuera un Dios. Se vuelven a besar. Se miran sonrientes.

--Te amo, te amo. --no deja de repetir ella.

--yo no te puedo ofrecer nada. Yo no sé que puede pasar entre nosotros. Ahora no quiero compromisos.

Ella le habla con mucha pasión:

--yo te quiero a ti, libre. Libre para amarme. No me importa nada. He esperado durante años por este momento, tenemos algo pendiente. ¿Entras  a mi casa? vivo sola...

Él la mira con deseo. Pensó que ya no se volvería a sentir tan vivo.

–¿estás segura? --pregunta él que está deseando dejarse llevar.

Ella hace que sí. Entran y están los dos solos. Se miran los dos sienten muchas cosas y desean sentirlo, vivirlo. Es un fuego que a ambos les quema y desean apagar. Él no se atreve a dar un primer para para no ofenderla. Cómo hizo cinco años atrás,  ella se desnuda ante la atenta mirada de él. El guapo hombre traga saliva. La mira hechizado. La mira en silencio, sin moverse. No se atreve a tocarla, es como si sintiera que la va a profanar.

–¿Me vas a rechazar también? –pregunta con miedo-- Ya no soy una niña…¿no te gusto?.

Él la mira seductor:

--ven aquí --jadea estrechándola en sus brazos.

--te amo, te amo.

--yo no te puedo decir nada más, sólo gracias. Gracias por quererme tanto. Espero no decepcionarte nunca.

--viniste, estás aquí conmigo, no quería más.

--quiero intentarlo..

Ella lo lleva a su cuarto. Lo mira con deseo. Poco a poco él se desnuda. Ella se vuelve loca de deseo al ver en su totalidad el cuerpo por el que lleva soñando años. Se devoran con los ojos antes de fundirse en un solo cuerpo de una manera apasionada.







Después de hacer el amor la pareja yace desnuda en la cama. La felicidad está reflejada en sus rostros. Ella tiene la cabeza apoyada en el pecho de él y lo besa. Lo besa una y otra vez.

--estás aquí, has sido mío. He sido tuya, me siento en una nube.

Él le acaricia el pelo con cariño:

--- ¿te sientes bien? ¿no te ha decepcionado? yo... no sé si es lo que esperabas...

Ella lo mira enamorada:

--ha sido más hermoso de lo que esperaba. Gracias, gracias por regalarme mi sueño. Ahora ya me puedo morir tranquila, por un momento como este merece la pena vivir. Ya no pediría nada más...

Él la acaricia emocionado por tanta devoción y sorprendido:

--De veras he sido el primero. Me cuesta creerlo. Eres muy bonita seguro que tienes pretendientes.

--no dejaba de pensar en ti, en ese día que te despertaste y te vi en calzoncillos... ahí –él la escucha sonriendo-- comienza todo, también te espié en la ducha.

--no lo sabía. Pensé que no me habías visto desnudo nunca.

--también como ahora no –dice pícara.

–¿y que te pareció?

--una obra de arte. El recuerdo de tu cuerpo semidesnudo me acompañado siempre. No podía, no quería ser de otro.

Los dos hablan sensualmente.

--¿Y si yo nunca hubiera regresado? -dice más serio.

--sabía que lo harías y en todo caso tu recuerdo me habría acompañado hasta la muerte.

Los dos se besan con fuerza.

–¿dónde te quedas? ¿porque no te quedes conmigo?

--si no te molesto, me iba a quedar en un hotel. Tengo mis cosas abajo. En un auto que renté.

--mañana las recogemos, me gustaría vivir esto al máximo ¿cuánto te quedas?

A él le emociona que ella le haya entregado su virginidad por un amor incondicional que no espera compromiso, que sabe que está de paso 

--no lo sé.. --él.

--pues el mucho o el poco tiempo que te quedes, lo vivirás conmigo.  Aquí en mi casa. Si quieres.

--¿Estás segura que eso es lo que quieres?

--quiero vivir al máximo estos días contigo, no quiero desaprovechar ni un momento.

–¿y vives sola? Esta es la casa de tus padres.

--Ellos murieron hace casi un año el uno detrás del otro.

Él la trata con mucho cariño y ella se siente protegida:

--lo siento mucho.

--mi hermano ya estaba casado y así que yo me quedé en esta casa.

–¿Imanol se casó?

--Sí y tiene dos niños. Un niño y una niña. Mis sobrinitos. Son un amor. Seguro que se alegra que hayas regresado.

--yo también tengo muchas ganas de verle.

La pareja va hablando y besándose hasta que él, rebentado, se queda dormido. Ella lo mira y lo acaricia sin cesar. Le parece un sueño que está a su lado.

--si es un sueño no quiero despertar, no quiero.

Le mira el rostro, lo acaricia:

--que guapo es y tan apasionado.  Nunca pude imaginar que esto sería así,  nunca.

Ella se acurruca bien en sus brazos y duerme entre ellos.


Al día siguiente, el hombre sale de la ducha mientras ella prepara el desayuno. Llaman a la puerta.

--yo ahora no puedo. Seguro que es mi amiga Dora. Abre tú que se va a morir del susto.--ella.

El guapo hombre con una toalla cubriendo su desnudo cuerpo y con el pelo húmedo va a abrir. En la puerta está Raúl con una rosa en la mano y una sonrisa en el rostro que se le borra de inmediato. Los dos hombres se miran con rivalidad. Triste, sabiendo que ha llegado tardo, Raúl dice:

--tu eres Sergio, ¿verdad?

El hombre hace que sí con la cabeza sorprendido.

--Yuri me ha hablado mucho de ti.

–¿y tú quién eres? --pregunta a la defensiva.

--soy Raúl, el novio de Dora, amiga de Yuri.

Sergio lo siente un rival y se enfurece:

-¿y porque le traes flores a mi chica?

Raúl se siente descubierto.

–!no,  no. Son para mi chica. Ahora voy a verla –dice muy nervioso-- bueno ya me voy.

Raúl se va triste. Tira la flor en un contenedor de basura y da una patada. 

Sergio ha sentido celos, no le ha gustado saber que otro hombre está cerca de Yuri. Se le acerca a ella molesto y dice:

–¿porque recibes a otro hombre en tu casa?

Yuri no entiende los reclamos de su amado.


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