viernes, 31 de julio de 2026

Capítulo 23

 





Marta y Yuri y seguidas de Sergio llegan a una tienda de vestidos de novia. La primera es la que lo lleva todo, la que parece la novia, la que pide un vestido.

–¿un vestido de novia para usted? –pregunta la dependiente.

--no para nada, yo estoy muy felizmente casada y dentro de poco mi Sergito y yo vamos a ser papás.

Las palabras de Marta lastiman a Yuri. Y eso es lo que quiere Marta, avivar el rencor y la rabia de Yuri para que no se eche atrás. Sergio mira a Yuri con mucha ternura.

--me gustaría poder –piensa el guapo hombre mirando a su amada–ahorrarte todo este sufrimiento pero sólo marchándome puedo parar a Marta y no lo puedo hacer. No me puedo ir hasta asegurarme que acaba con toda esta farsa.

Mientras la dependiente se disculpa con Marta ésta dice:

--el vestido es para mi amiga. Yurita que se nos casa. Está tan feliz...

La dependiente pide que la acompañe, sólo Marta va con ella. Yuri se queda atrás. Sergio la agarra del brazo y le dice:

–¿Porque todo esto, porque nos haces perder el tiempo a todos, porque gastar en un vestido que no vas a lucir?

Al ver qué su esposo habla con ella, Marta los interrumpe;

--Yurita querida ¿qué haces?.

Yuri va con Marta.

--qué vestidos tan lindos, Vas a estar preciosa ¿verdad que sí, mi amor? –pregunta Marta a Sergio.

Yuri hace que mira los vestidos pero tiene la mente en otra cosa, acariciando uno a uno todos los momentos de amor que ha vivido con Sergio. Marta abraza a su marido y lo acerca a los vestidos:

--¿A ti cual te gusta? –pregunta a su marido.

--es Yuri la que tiene que decidir no nosotros –dice él incómodo.

Marta elige vestido y él mira a Yuri con una sonrisa, seguro que todo es mentira. Eso da fuerzas a Yuri para seguir. Le da rabia sentir que Sergio sólo actúa por su ego de macho herido y que sólo la usa. Yuri agarra el vestido que tiene Marta y se lo prueba.

--vamos, Yurita. Ven, ven que te veamos --le dice Marta.

Yuri no quiere salir, aunque se quiere vengar de él le da mucha tristeza estar vestida de novia delante de Sergio.

--mejor ven tú.

--Yurita, mi Sergio te quiere ver. Él es hombre. Te daré su opinión.

Yuri se mira a los ojos con tristeza y dice:

--hasta el final, tengo que seguir con esto hasta el final.

Se arma de valor y sale. Sergio la mira con un nudo en la garganta. Siente un gran dolor sólo de pensar que la joven que ama se vaya a casar de verdad. Se intenta convencer que todo es una farsa. Yuri ve amor en sus ojos y piensa en pararlo todo pero le da rabia que él la haya engañado, que no haya sido sincero con ella.

--mi amor, con que cara la ves... ¿No te gusta? –pregunta Marta con ironía.

Salta a la vista que Yuri y Sergio están muy enamorados, la dependiente se hace la tarada, siente pena por Marta.

–¿cómo esta mujer no se entera? -+piensa--ya dicen que la esposa es la última en enterarse.

Sergio se acerca a Yuri con tristeza y le dice:

--estás muy bella.

Los enamorados se miran con muy intensidad, con mucho amor, con mucho dolor.

–!pues ya está, Yurita. Tú tienes tú vestido. --Marta.







Sergio y Yuri se miran y la mirada del uno estremece al otro. Marta finge normalidad y actúa como si estuviera de fiesta.

--yo voy a ser la madrina, así que me tengo que ver tan linda como la novia ¿qué me recomienda?

--sígame –le dice la dependiente abrumada.

Marta besa a su marido a los labios para dolor de Yuri y les dice:

--bueno Yurita. Sacate el vestido y vienes para que me ayudes a elegir el mío.

Sin dejar de mirar a su amado con tristeza, Yuri dice que sí con la cabeza. Marta sonríe y le dice a su marido con ironía:

--cuida a nuestra querida Yurita.

Él fuerza una sonrisa sin dejar de mirar a Yuri con amor.

--te dejo en buenas manos –Marta a Yuri con ironía pero que le sale tan natural que todos creen que es tonta y no se da cuenta de nada.

Marta va con la dependiente que se ríe nerviosa para hacer la que no pasa nada, la que no se entera de nada. Yuri iba a volver al probador pero él la agarra del brazo. Los dos vibran de deseo:

--¿Hasta cuando vas a seguir con esta mentira?

--No es mentira... me caso.. me caso el lunes.

--no te puedes casar con otro si me amas a mi,  yo sé que no ha habido otro. Te mueres por mi. Sí yo quiero haríamos el amor ahora mismo 

Ella le hace sentir todo su rencor y le dice:

–!sí, te amo. Sí no ha habido otro. No siento nada por Raúl, es más  casi ni lo conozco pero igual me voy a casar con él y si te duele pues que bueno, es lo que quiero, que sufras como sufro yo por tu culpa!

Él la quiere abrazar con desesperación, se da cuenta que la mujer habla en serio. Ella lo rechaza. Con lágrimas en los ojos él le suplica:

--no te cases, yo te amo. No te cases.

Yuri lo mira con dureza y sentencia:

--no me caso si te divorcias.

Sergio se lleva las manos a la cabeza:

–!no la puedo dejar embarazada pero después sí y luego si no te casas podremos estar juntos. Entiende que no la puedo dejar!

--ni yo, Raúl no se merece que lo deje.

–!pero no lo amas! me amas a mi --dice con angustia.

--así es y me duele tener que hacer el amor con otro hombre pero es lo que te mereces y lo haré.

Sergio está desesperado:

–¿vas a ser de Raúl?¿te vas a acostar con él sin amarlo? –dice él con dolor.

--como tú con tu esposa, le haces el amor y dices que no la amas –dice ella con amargura.

--no me acuesto con Marta.

–!no te creo! --dice herida.

Él la agarra de los brazos con desesperación, tiene los ojos enrojecidos. Está desesperado por hacerle sentir su verdad. Con la voz rota de dolor le dice:

–!es verdad, hace mucho que no me acuesto con Marta. Sólo lo hicimos en la luna de miel!

Yuri lo mira con rabia porque no le cree y dice:

–!pues yo si me acostaré con mi marido y seremos muy felices, seguro que pronto tenemos un hijo!!

Sergio se muere de la rabia. Agarra a la novia y se encierra con ella en el probador. Ella vestida de novia. Tiembla de deseo. Él pegado a ella. Los dos muy excitados. Él aliento de él la embriaga a ella. Sabe que está perdida. Y Sergio también lo sabe. Se besan con puro fuego y aunque ella quiere separarse le es imposible. Él mete su mano bajo ese vestido de novia y la toca donde más le gusta:

–dime –jadea él– dime qué vas a ser de ese tipo, que vas a tener hijos con él.

–lo haré –jadea ella.

Pero ya el cuerpo de ella ha sido vencido. Es un polvo muy rápido que sirve para demostrar el poder que Sergio ejerce sobre ella. Y a ella le duele no poder pararlo porque siente que lo hace con orgullo. Oyen la voz de Marta:

--mi amor, ya verás qué vestido tan lindo estoy eligiendo.

Sergio se abrocha los pantalones y se va deprisa sofocado. La ama pero no quiere hacer daño a Marta y se va sin decir nada. Yuri cae en el piso llorando roto de dolor. Le duele dejar que Sergio la use como quiera y siente que debe parar esto. Justo cuando sale, Marta se muestra cariñosa con Sergio que la ignora pero lo toma de sorpresa y lo besa en toda la boca. Parecen un matrimonio normal y a Yuri le parte el alma. Y Sergio resopla desesperado porque ama a esa mujer y sabe que la está lastimando y no sabe cómo parar esto y sobretodo como no perderla.






Días después... Marta duerme tranquila. Sergio está a su lado muy intranquilo. Está desesperado. Su amada lo evita y no ha logrado hablar con ella. Yuri cada día está más dolida y más resentida con él.  Yuri tampoco puede dormir. Mira con horror el vestido de novia que está preparado para ella.

--me casó,  mañana me caso.

Sergio se levanta:

–!ahora mismo voy a acabar con esto. Yuri no se puede casar!

Yuri no puede dormir. Se levanta y mira con rabia su vestido.

--todo hubiera sido tan hermoso si no me hubieras engañado, si me casara contigo pero me mentiste. Jugaste conmigo y yo te lo tengo que hacer pagar. Sé que te duele, que tu orgullo de macho herido no soporta que vaya a ser de otro hombre, te he visto sufrir en estos días en los que no he dejado que te me acercaras. No quiero que me envuelvas con tus mentiras y si te tengo cerca no me podré resistir pero no se vale lo que me hiciste yo me caso, es tu castigo, me las tienes que pagar. Te quiero ver sufrir aunque yo me muera de dolor también. Me has hecho mucho daño que solo el que tú también vayas a sufrir me reconforta.

En eso que siente un golpe. La puerta estaba cerrada con llave pero Sergio la ha abierto de una patada. Sergio entra veloz y antes que ella pueda reaccionar la besa y ambos caen sobre la cama. La empieza a acariciar y desnudar. Ella tiembla de deseo.

–¿qué haces? Me voy a casar en unas horas –jadea ella luchando por resistirse.

Él se saca los calzoncillos mientras dice con cara de degenerado:

--Pues tómatelo como una despedida de soltera.

Yuri no se le puede resistir y hacen el amor. Después del placer ella lo mira triste, se levanta. Se siente una muñeca en sus manos y le duele. Él sonríe. Se levanta y mientras se pone los calzoncillos dice:

--dices tú que no hay boda o lo digo yo...

Decidida a darle donde más le duele ella dice:

--nada se ha suspendido.

Él la mira con desesperación:

–¿Te vas a casar,  después de esto te vas a casar?

--Si –dice ella muy triste.

--Si lo haces diré que te has acostado conmigo esta misma noche y que es la tercera vez desde que te dijiste que te casabas con el novio de tu amiga --dice él con rabia.

--Hazlo. Te espero en el altar. Si en plena boda tú dices que soy tu amante y no me  caso y seré tu amante. Te complaceré en todo lo que quieras.

Él traga saliva. Es muy tentadora la propuesta. Los dos se miran desafiantes. Sergio sale furioso y se queda apoyado en la puerta. El llanto de ella le da seguridad:

--no se va a casar, no lo va a hacer.

Su cuerpo vibra por el de ella. La ama y la desea.

–es mía. Sólo mía.










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