Rodrigo se pone tenso al ver llegar a Marta a su casa.
–¿qué haces aquí? !estás loca! mis padres te pueden ver.
Marta molesta le dice:
–!pero cuando te acostabas conmigo no pensabas en tus padres?
–¿que es lo que quieres?
–!Pues hablar contigo. Creo que almenos me merezco eso, luego si quieres no te molesto más!
Rodrigo está muy nervioso. No quiere que nadie de su familia vea a Marta.
--bueno, yo te llamo. Ahora vete. No me metas en un lío.
Marta no está dispuesta a irse:
--no me fío de ti, monín, si no hablamos ahora pues no me voy.
Rodrigo está muy sofocado.
--- ¿Y si sale mi madre? ¿que le digo? tiene un caracter muy especial...
A la defensiva ella dice:
--pues me puedes presentar como tu novia o incluso la madre de tu hijo..
Rodrigo se lleva las manos a la cabeza:
–!no hagas broma con eso, no puedes estar segura que ese niño sea mío con la vida que llevas!
Marta lo abofetea y le dice:
–!eres un cerdo, nunca debí meterte en mi vida, por tu culpa estoy metida en un buen lío. Ojalá nunca te hubiera conocido!
--lo siento... debes entender que tu comportamiento con los hombres deja mucho que desear...
–¿y qué quieres que haga? La última vez que aborté me dijeron que un nuevo aborto ponía en riesgo serio su vida.
Él tiene ganas de decir que es culpa de ella por ir con cualquiera y no cuidarse pero se calla para no hacerla enojar:
--no sé, no sé... ¿porque no hablamos luego?
--luego a lo mejor será tarde.
--está bien.
Rodrigo se aleja un poco de la casa. Se meten en el coche y hablan en tensión.
--di lo que tengas que decir pero rápido.
--sólo quería darte una última oportunidad de aceptar a tu hijo.
--lo siento no puedo. Hasta que se haga una prueba de sangre no. Mejor te esperas a que nazca. No importa si soy el padre, no hasta el momento de ir a registrarlo.
--a mí sí me importa, no pienso ser una madre soltera.
--yo no me pienso casar contigo. Además tú ya estás casada.
--por eso, le voy a adjudicar el hijo a mi marido. No estamos ni separados, para la ley es el padre de mi hijo.
Lleno de celos Rodrigo dice:
–¿!entonces te acostaste también con él? el niño puede ser suyo!
--no, Rodrigo. Este hijo que espero de ninguna manera puede ser de Sergio pero él es un buenazo, muy tonto. No va a desconfiar de mí. Sólo basta con decirle que estoy de unos tres meses.
--No lo podràs engañar por mucho tiempo. Se dará cuenta cuando tu barriga tarde en crecer y luego cuando tu hijo no nazca en el tiempo que le toca ¿qué?
--no lo sé, ya pensaré en eso luego. Lo más importante es evitar que Sergio me ponga demanda de divorcio. Estará conmigo durante el embarazo, no estaré sola. Luego cuando él no le quiera dar su apellido pues te haces tú la prueba de sangre y todos contentos.
Rodrigo se muere de celos:
--- !¿y mientras te acostarás con él?!
–!Mira monín, no quiero sermones. Eres tú el que me obligas a hacer eso, así que si no me vas a apoyar con mi embarazo pues no te entrometas en mis planes!
Aunque no la quiere dejar ir, tampoco quiere aceptar a ese pequeño que está en camino sin estar seguro si lleva su sangre o no.
–¿y entonces qué vas a hacer? ¿Te vas?
--si, me voy a Colombia.
--pero ¿sabes dónde está?
--no, pero encontré la dirección de un amigo suyo de entonces seguro que sabe algo.
–¿y sino? Si no lo encuentras.
--bueno Rodrigo, no me tiene que salir todo tan mal.
En Colombia, después de hacer el amor Raúl y Dora se quedan abrazados en la cama. Él no hace más que pensar en Yuri.
--estoy tan extrañada porque Yuri se haya ido así. Creí que me iba a llamar pero no ha sido así. Ella nunca se ha ido sin decirme nada.
Con celos, el guapo chico le dice:
--debe estar feliz con su Sergio.
Dora lo mira sorprendida:
–¿de qué hablas?
Él se da cuenta que ha metido la pata porque no quería que supiera que la había estado visitando. Se queda callado ya que no sabe cómo justificarse.
–¿de que estás hablando?
Él habla muy nervioso:
--bueno es que un día que no sabía nada de ti fui a su casa y me abrió un tipo casi desnudo. En seguida me di cuenta que a tu amiga el sueño se le hizo realidad.
Dora sonríe:
--vaya la muy pícara. Sí que se lo tenía callado. Tantos años esperando este momento y no me llama para celebrar su primera vez.
--no es cosa tuya.
--sí claro debe estar tan feliz en brazos de su hombre. Espero que la luna de miel les sea eterna.
El guapo chico tiene que hacer un esfuerzo para controlar sus celos el chico dice:
--los sueños son sueños. Seguro que tu amiga se lleva un fuerte chiste.
--pues a mi sí me gustaría que fuera muy feliz con su Sergio. Ojalá no se le acabe el sueño.
--pues ya le dura demasiado –dice él para sí lleno de rabia.
Luego Dora mira a su novio regañona y dice:
–¿y a todo eso? ¿porque no me lo dijiste antes?
--bueno, es que no pensé que fuera importante. –nervioso.
–¿cómo que no? !hombres! muy guapos, muy sabrosos pero de pensar poco o más bien nada –dice ella con ironía.
--bueno es que además pensé que a ella le haría más ilusión contártelo.
--eso sí es verdad, la muy ingrata. Cuando vuelva me va a tener que contar todos los detalles.
Raúl fuerza una sonrisa frustrado. Al mirar a su novia le parece ver el rostro de Yuri. Así que la besa con pasión y dice:
--te amo, te amo.
Dora se sorprende por la efusividad de él pero es algo que le gusta.
--así me gusta, que pasión.
Es entonces que él vuelve a la realidad y entonces pincha. Se aparta de ella con mala cara.
--- ¿Y ahora? Si ibas muy bien.
--es que estoy cansado, será mejor que te vayas.
--pero...
–!vete! --dice molesto.
–!pues quien te entienda que te compre, un día de estos me voy a hartar y no te volveré a ver!
Dora toma su ropa y se va molesta. Raúl no hace sino pensar en Yuri. Se le escapa una lágrima. Recuerda con rabia la escena de Sergio desnudo en casa de ella.
--será que nunca voy a conseguir que me ames como a él. Él ya tuvo tu primera vez ¿que espera para dejarte?
Días después... Yuri está nerviosa en la cabaña. Se sobresalta al ver un coche. Es Sergio que llega. El apuesto hombre no tiene tiempo de entrar a la casa ya que ella sale a su encuentro y lo abraza como si hiciera años que no lo ve. Él sonríe.
--no esperaba ese recibimiento.
--me angustié al despertar y no encontrarte.
--te dejé una nota y tampoco no me demoré –dice con una sonrisa.
Se besan.
–¿donde estabas?
Él sonríe enamorado y dice:
--Fui al pueblo, te compré esto para darte las gracias por todo lo que has hecho por mi. He vivido junto a ti los mejores días de mi vida. Soy un hombre nuevo por tu amor.
Yuri abre el paquete ilusionada. Es un bonito anillo de madera decorado artesanalmente.
--es precioso.
--este anillo será el símbolo de lo que siente por ti, de algo que quiero que sea eterno.
Ella llora mientras él se lo pone en el dedo. Con un te amo y un beso entra en la casa. Suena un celular. A los dos los extraña.
–¿y esto?
--es mi celular... lo conecté para no estar tan incomunicados, tal vez pasó algo…--él.
No conoce el número. Se sorprende al ver que es Imanol. Muy serio el chico le dice:
--menos mal que os localizo. Me urge hablar con mi hermana. Es cuestión de vida o muerte.
Yuri mira a su amado a la expectativa. Él le pasa el teléfono sorprendido.
Yuri y Sergio llegan a casa de Imanol.
–¿quieres subir sola?
--no ven conmigo parece que es algo grave. Quiero que estés a mi lado.
Los enamorados suben y los recibe Imanol.
–¿qué es lo que pasa? ¿cual es la urgencia?--Yuri.
Imanol se muestra muy contento.
--es que ha venido alguien que te quiero conocer, sal... –Imanol.
En eso que sale Marta. Yuri no entiende nada pero a Sergio se le desencaja el rostro. Imanol sonríe.











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